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CAPITULO I: ESTRUCTURA Y EVOLUCION DEL SISTEMA FINANCIERO
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“TASA DE INTERÉS ACTIVA DE EQUILIBRIO: UN ENFOQUE DE PRODUCCIÓN, EL CASO DE GUATEMALA”


II.                  ANÁLISIS DE  LA TASA ACTIVA DE EQUILIBRIO COMPETITIVO

PARA EL SISTEMA BANCARIO DE GUATEMALA

 

2.1              MARCO CONCEPTUAL     

2.1.1        Modelo teórico de equilibrio competitivo para el cálculo de la tasa de interés activa.  Un enfoque de producción

La actividad bancaria está ligada al proceso de intermediación financiera, que permite conectar la oferta de ahorro con la demanda de crédito.  Por otro lado las instituciones financieras y en especial los bancos proveen servicios no financieros, destacándose aquéllos que facilitan las transacciones económicas.  Normalmente ambas actividades se proveen simultáneamente y responden a un proceso de producción conjunta, utilizando los mismos factores de producción y los mismos insumos. 

El cuadro 2.1 presenta la estructura del balance simplificado de una firma bancaria tradicional, prescindiendo del rubro no financiero:

 

CUADRO 2.1

BALANCE SIMPLIFICADO DE UNA FIRMA BANCARIA

ACTIVO

PASIVO

·         ENCAJE (E)

·         TITULOS (Th)

·         CREDITOS (L)

 

·         DEPOSITOS

             - A LA VISTA (DV)

               -  DE AHORRO Y A PLAZO (DA)

·         OTROS PASIVOS (OP)

·         PATRIMONIO NETO (W)

 

De acuerdo con el cuadro anterior, los costos bancarios deberían evolucionar según la incidencia marginal de cada uno de los componentes del activo y del pasivo a los que se le suman el costo de los recursos financieros.

El objetivo de una firma bancaria es maximizar sus beneficios para aquellos  activos y pasivos, sujeto a la restricción de balance y a las regulaciones del Banco Central.

En la actividad financiera, como en cualquier otra, entran en juego una amplia variedad de factores relacionados con la oferta y la demanda,  determinando así los precios y las cantidades transadas.  Para el efecto, es necesario contar con el apoyo de un marco conceptual que sirva de base para modelar el comportamiento del mercado, y de esa manera poder identificar los factores que influyen en la determinación de la tasa de interés activa de equilibrio para el sistema bancario.

El enfoque parte de un modelo competitivo y libre de riesgo que deriva del comportamiento de una firma bancaria , del cual surge una comparación de los resultados observados con las estimaciones obtenidas.   En ese sentido, dicho enfoque responde a lo que en la literatura se conoce como “enfoque de producción”[6], el cual permite obtener un modelo competitivo de determinación de las tasas de interés, en equilibrio parcial, consistente con una firma bancaria maximizadora que provee servicios producidos en forma conjunta.

En un mercado competitivo y libre de riesgos, los beneficios se maximizan y los ingresos marginales de cada tipo de préstamo se igualan entre sí e igualan al mismo tiempo los costos marginales de producirlos.  La maximización de beneficios de una firma bancaria ha sido desarrollada por ejemplo en Barajas (1992) y Rivas y Vicens (1995).  Estos trabajos buscan establecer elementos teóricos que influyan en el comportamiento y evolución de la tasa de interés activa.

El balance de resultados de  una  entidad bancaria surge de  la suma   algebraica de los ingresos financieros (IF),  los egresos financieros (EF),   los  ingresos (IS)  y  egresos (ES)  por servicios no financieros y los gastos de operación(G); de acuerdo a las expresiones que se detallan a continuación:

 

(1)      

 

donde  e  indican las diferentes tasas de interés activas libres de riesgo de los distintos tipos de créditos y el rendimiento de los títulos, respectivamente.

 

 

            Por otro lado,

 

(2)                

 

donde  representa las diferentes tasas de interés pasivas que corresponden a cada tipo de depósito y  es la tasa de interés promedio pagada por concepto de otros pasivos (OP).

 

El margen de servicios (S) está representado por la suma algebraica de los ingresos (IS) y los egresos (ES) por servicios:

 

(3)       S    =  IS  -  ES ;    ó 

 

En cuanto a los costos operativos o gastos de administración (G):

 

(4)      

 

Como consecuencia la función de beneficios netos (BN) de una entidad bancaria queda expresada de la siguiente manera:

 

(5)         BN = (IF + S) – (EF + G)

 

El objetivo de la firma es maximizar (5),  sujeto a la restricción de balance:

 

(6)        

 

El problema puede resolverse planteando el siguiente lagrangiano:

 

(7)         La = BN  +  m  ( D + OP + W – E – T – L )

 

Donde m es el multiplicador de lagrange

 

De esta maximización se deduce que los volúmenes de provisión de servicios financieros son tales que los ingresos marginales de cada tipo de préstamo se igualan entre si e igualan los costos marginales m  de producirlos.[7]

 

Igualando ingresos y costos marginales, se obtiene la relación de óptimo:

 

(8)      

 

Por aparte, las regulaciones vigentes en el sistema bancario establecen que las instituciones deben mantener un porcentaje de los distintos tipos de depósito  (h=DV,DA) inmovilizado en sus cuentas del Banco Central, de tal forma que:

 

(9)        

 

donde cada proporción es la suma de los coeficientes legales y técnicos que corresponden a cada tipo de depósito.

 

Por lo tanto, de la expresión (8) se puede deducir que los costos marginales de captación de cada tipo de depósito (compuesto por: el costo financiero  y el costo marginal de captación j,  ),  deben igualar el ingreso marginal neto corregido por la capacidad prestable de cada unidad adicional de depósito:

 

(10)          

De las expresiones  (8)  y  (10)  se  resuelve  la  tasa  activa  teórica  de equilibrio que

surge del proceso de maximización de beneficios.  El resultado implícito es que los ingresos marginales de cada tipo de crédito deben igualarse entre sí y al mismo tiempo deben igualar al costo marginal y al rendimiento esperado de los activos financieros alternativos (que para el caso guatemalteco podrían identificarse con los títulos valores de emisión nacional, que se registran en los balances del sistema bancario).  Por lo tanto definiendo  como la tasa activa de equilibrio competitivo para el sistema bancario,  se debe dar que:

 

(11)    

 

 

2.2              APLICACIÓN DEL MODELO TEÓRICO PARA EL CASO DE GUATEMALA

Los resultados de la sección anterior sirven para evaluar el comportamiento del mercado crediticio desde el punto de vista de los costos bancarios.  La comparación de las tasas de interés observadas en el período con la que surge a partir del proceso de maximización de beneficios, permitiría evaluar las diferencias que registra el mercado respecto a una situación teórica.  Varios factores pueden explicar la brecha entre la tasa de interés observada y la que deriva del modelo (estimada), sin embargo dicha brecha puede estar originada por factores tales como la calidad de la información estadística, la existencia de riesgo crediticio, la falta de competencia en el mercado y otros factores que se apartan de una situación de mercado competitivo.  En general, si existiesen diferencias entre ambas tasas, podría inferirse de alguna manera que el mercado está respondiendo a otros factores no detectables dentro del modelo, no obstante se espera que estos sean mínimos.

            Con el fin de avanzar en una estimación más realista, es necesario incorporar algunos elementos que por su naturaleza inciden directamente en el comportamiento del crédito y como consecuencia en la evolución de las tasas de interés y el spread.   En primer lugar, los costos de producción de una firma bancaria no responden a costos separables por producto sino a una tecnología con características de producción conjunta de servicios múltiples, básicamente captación de depósitos, otorgamiento de créditos y provisión de servicios bancarios no financieros, por lo que de acuerdo con la expresión (11), es difícil cuantificar en el ámbito agregado los cambios marginales.  Una solución común en la literatura consultada es trabajar con los costos medios de largo plazo.[8]

Por otro lado, llamando  a la razón reservas/total de pasivos encajables y redefiniendo (11)  se  obtiene  la  expresión de la tasa de interés activa teórica de equilibrio:

 

 (12)                                                                           

 

donde  representa a la tasa activa promedio de equilibrio competitivo y D al total de pasivos financieros.

Es importante destacar que por razones de información y simplicidad el marco conceptual planteado no incorpora el resto de actividades del sector[9], así como tampoco incluye otros aspectos que en principio podrían ser importantes, tales como la incertidumbre macroeconómica y los costos del sistema legal, entre otros.

Asimismo, a partir de 1991 los bancos del país deben mantener una proporción de las obligaciones encajables como inversión obligatoria en el Banco Central. Como consecuencia, es necesario incorporar en el análisis el comportamiento del encaje remunerado (ER).[10]

De lo anterior, los ingresos financieros (IF) expresados en (1) se verían afectados. Como resultado quedaría:

 

(1´)     

 

Donde es la tasa que paga el Banco Central a los bancos del sistema por encaje remunerado (inversión obligatoria).

            Por último, como consecuencia del proceso de modernización financiera, los pasivos de los bancos han sufrido una reestructuración considerable.  Esto contribuyó a que los pasivos por obligaciones financieras hayan cobrado cierta importancia durante los últimos años.   En efecto,  se hace necesario tomar en consideración dentro de los cálculos la evolución y participación relativa de las obligaciones financieras (OF) dentro del modelo.  Al respecto, dichas obligaciones dependerán de la composición de los pasivos que los bancos prefieren mantener.

            Basado en lo anterior, se desprende que de (2) los egresos financieros quedarían redefinidos como:

 

(2')       ;

 

De acuerdo con las expresiones (1’) y (2’), se puede modificar (11) y (12) , con lo cual se obtiene la expresión de la "tasa de interés teórica de equilibrio competitivo" que se utilizará en el presente trabajo para el caso de Guatemala:

 

 (12´)  

 

            La tasa activa teórica que se calculó sobre la base de la expresión (12´), considera además de los depósitos, otros pasivos financieros y costos medios no financieros.[11] La tasa activa observada es un promedio anual ponderado que se registró en el sistema bancario. 

 

2.3       DETERMINANTES DEL COSTO TEÓRICO DEL CRÉDITO

Derivado de la expresión (12´) del modelo teórico, se analiza la influencia que sobre la tasa de interés activa (costo teórico del crédito) tienen los distintos factores implícitos en el mismo.


A partir del gráfico 2.1, se observa la composición y tendencia de dichos factores de acuerdo a los respectivos porcentajes de participación.

FUENTE: datos a partir de cálculos propios.

 

Por orden de importancia, se observa lo siguiente:

(i) El costo financiero representa en todo el período de análisis el mayor efecto. Al respecto, en 1990 tuvo un efecto de aproximadamente 95% en la determinación de la tasa activa teórica[12].  Sin embargo, dicho efecto llega a superar el 100% entre abril de 1993 y septiembre de 1994.  La tendencia prevaleciente cambia a partir de octubre de 1994, año en el cual se observa que la incidencia del costo financiero comienza a descender considerablemente hasta alcanzar en septiembre de 1996 un efecto del 58%, aunque importante ya no en la misma magnitud de años anteriores.   Esta tendencia hacia la baja, es el reflejo de un mayor uso de la inversión obligatoria por parte de los bancos, situación que permitió en la práctica un desestímulo en la utilización de los depósitos de ahorro vía la reducción de tasa de interés pasiva pagada por los mismos,  al mismo tiempo que se privilegió la tasa pagada por otros pasivos (obligaciones financieras), convirtiéndose en sustitutos perfectos de dichos depósitos de ahorro.  No obstante,  a partir de 1998,  nuevamente los depósitos de ahorro vuelven a adquirir la importancia que tenían,  derivado de que, como se verá más adelante, las obligaciones financieras también pasan a formar parte dentro del cálculo del encaje bancario.  A finales de 2000,  el efecto que sobre la tasa activa tiene el costo financiero alcanza aproximadamente un 80% de participación.

(ii)  Se observa que la participación del costo operativo de administración, aunque con menor importancia relativa, mostró una tendencia creciente.   En efecto, la relación  pasó de 3% de la tasa activa en 1990 a 11% y 15% en 1997 y 1998, respectivamente.   Sin embargo durante 1999 y 2000 dicha relación vuelve a bajar a una participación de aproximadamente 5%.

 (iii)   El efecto de las obligaciones financieras (OF) sobre la determinación de la tasa de interés activa, no mostró importancia sino hasta  1994, año en que las mismas mostraron un fuerte incremento.   Se observa en el gráfico que dicho efecto durante 1996 fue del 44.0%, el más alto registrado durante los diez años de análisis.  A partir de septiembre de 1996 el efecto de dichas obligaciones financieras inicia un ciclo de descenso, como resultado directo de su inclusión en el cálculo del encaje bancario.   Actualmente si bien su influencia sobre la tasa activa es significativa, ya no lo es tanto como en 1996.

            (iv)   Por su parte la influencia del encaje remunerado[13]  afectó la tasa de interés hacia la baja con un efecto proporcional sobre la misma de -0.4% en 1990, llegando a alcanzar un porcentaje de –22% durante 1995, año en el cual la tasa por inversión obligatoria en el banco central representó un 19.5% del total de pasivos encajables, siendo por este concepto,  el porcentaje más alto del período.   A partir de 1996 dicha participación porcentual inicia un ciclo hacia la baja como resultado de una política de reducción gradual  de la inversión obligatoria  en el banco central como parte de una política de liberación de recursos a los bancos, llegando a ubicarse en 6.7%, 2.3% y 2.0% en diciembre de 1998, 1999 y 2000, respectivamente.

(v)   El margen por servicios, que también afecta negativamente dentro del cálculo de la tasa de interés activa, no representó un efecto importante, ya que la banca guatemalteca concentra su industria en la operatoria tradicional.

            (vi)    Por último, en el gráfico 2.2 se analiza el efecto que tiene la política de encaje bancario en el cálculo de la tasa activa de interés.

 

FUENTE: datos a partir de cálculos propios.

 

 

A partir de la expresión (12´), el efecto del factor  ejerció fuerte influencia sobre el nivel de la tasa activa durante el período.  De esa cuenta, dicho factor mantuvo un promedio con relativa estabilidad de 1.27 entre 1990 y 1993. Situación que es congruente con la política monetaria de estos años, al aumentar el porcentaje de encaje efectivo de 20.4% en 1992 a 23.3% en 1993, generando así un incremento en los costos bancarios, reflejándose al mismo tiempo en el aumento de la tasa activa.   Sin embargo a finales de 1994  dicho indicador comienza un período de descenso, acorde con la baja en el porcentaje de encaje bancario efectivo, ubicándose durante 1995 en 1.16 y de ahí en adelante osciló entre 1.10 y 1.24.   Esta situación se generó como parte de un programa de política monetaria, que desde entonces contempla un menor uso de instrumentos monetarios de control directo y una mayor utilización de instrumentos de mercado.  Avanzando sobre dicho programa de política se ha venido reduciendo el porcentaje total de encaje con el fin de coadyuvar a una reducción del costo del crédito.

            En general, la política de encaje a partir de la liberalización financiera en agosto de 1989 fue la de reducir la distorsión sobre las tasas de interés, que como se observó en el gráfico anterior, el efecto de dicha política comienza a ser sensible a partir de 1994.

 

2.4       COMPARACIÓN DE RESULTADOS

como resultado de la aplicación del modelo, en el gráfico 2.3 se comparan los escenarios teórico y observado de la tasa activa de interés del sistema bancario,  ambas presentan una evolución similar en el periodo de análisis, lo cual pone aprueba la efectividad del modelo teórico.   A partir de la liberalización, las tasas no mostraron una tendencia hacia un ajuste significativo. No fue sino hasta 1990 cuando la tasa activa registró un aumento considerable, efecto que también es captado por el modelo a través de la tasa teórica.

 
FUENTE: Banco de Guatemala y datos a partir de cálculos propios.

 

Un hecho importante es que a partir de 1991 dentro de la política crediticia se tomó la decisión por parte de la autoridad monetaria de reducir el otorgamiento de descuentos y redescuentos a los bancos del sistema, otorgándose únicamente en casos de emergencia y, dada esa eventualidad, a tasas penalizadas de interés.   Asimismo, operó la política de darle un mayor uso a la inversión obligatoria de los bancos con el fin de contraer la liquidez, reflejándose con ésto la preocupación de la política monetaria por estabilizar los precios y al mismo tiempo afectar lo menos posible el nivel de la tasa de interés activa, por medio de una política de encaje adecuada. [14]    Así,           luego de un ciclo de incrementos en la tasa activa derivado de las medidas de liberación financiera en 1989, a finales de 1991 la tasa activa observada comienza un proceso hacia la baja, al pasar de 22.1% en diciembre de ese año  a 18.6% en junio de 1992,  similar tendencia registra el valor "teórico", el cual, se ubicó en 18.5 y 12.1% durante el mismo período.

            Nuevamente, la tasa de interés activa vuelve a mostrar una tendencia alcista, generando 3.6 puntos porcentuales entre junio de 1992 y diciembre de 1993, como consecuencia directa de un incremento sobre el encaje efectivo para ese período, incrementando de esta manera los costos bancarios y como consecuencia el costo financiero de captación.   Este mismo comportamiento es captado por el modelo utilizado.

            Durante 1994 la tasa activa vuelve a evidenciar un comportamiento hacia la baja, como consecuencia principalmente de dos factores importantes.  En primer lugar, el encaje efectivo promedio anual se reduce significativamente, situándose en 14.1%, lo cual coincide con los objetivos de política monetaria.   En segundo lugar, el costo financiero de captación registró también una baja considerable, al situarse la tasa pasiva promedio anual en 7.6% durante dicho año.

Los ciclos de ascenso y descenso de la tasa activa de interés continuó durante los tres años siguientes.  Así,  se registro una suba en 1996 y un descenso durante 1997 y 1998.   Ambas situaciones fueron el resultado de variaciones en los costos financieros de captación.  En 1999 y 2000 se registraron, respectivamente,  los mismos escenarios.

 

2.5        DIFERENCIAL ENTRE TASAS OBSERVADA Y TEÓRICA

            Contrastando las tasas estimada y observada, se puede observar a partir del gráfico 2.4, que la brecha que deriva de la diferencia entre ambas, presenta una tendencia a incrementarse hasta junio de 1995, situación que podría estar sugiriendo que el mercado bancario se fue alejando, durante este período, de un equilibrio como el que se supone está implícito en las condiciones de maximización. 

 

 A partir de julio de 1995 la tendencia se revierte, por lo que el ajuste de la tasa activa a las condiciones de mercado se fue dando paulatinamente.  Al año 2000, dicho diferencial se ubicó en 5.4 puntos. 

 

2.6       MARGEN DE INTERMEDIACIÓN

Una de las medidas de eficiencia del sector bancario es el margen de intermediación del sistema financiero (spread), en este apartado se presentan el spread bancario, tanto teórico como observado, con el fin de hacer una comparación entre una situación teórica de eficiencia versus una situación observada.  El gráfico 2.5, presenta ambas situaciones así como la diferencia entre una y otra con el fin de establecer la magnitud y la tendencia respecto a la reducción del spread bancario.

El spread teórico fluctúa en un rango de entre 1.3 y 9.3 puntos porcentuales, en tanto que el margen observado lo hace dentro de un rango de 3.0 a 14.9.  Como se puede ver, el margen teórico basado en un modelo competitivo es más cerrado que el observado en la práctica.

FUENTE: Banco de Guatemala y datos a partir de cálculos propios.

 

A partir de dicho gráfico, se observa que la diferencia entre ambos márgenes se incrementa hasta mediados de 1995, lo que también es congruente con el diferencial descrito anteriormente entre las tasas activas teórica y observada, situación que estaría reforzando el hecho de un alejamiento del mercado competitivo respecto al cálculo de la tasa de interés activa.

A partir de finales de 1995, el sector financiero parece reaccionar ajustando las tasas a niveles más próximos a los estimados.  Así, la tendencia del spread hasta el año 2000 es decreciente, como resultado de una tendencia de los bancos a sacrificar rentabilidad financiera.  En ese sentido, las ganancias registradas en el estado de resultados del sistema bancario durante los últimos años han mostrado una tendencia hacia la baja, hecho que también es captado por el modelo.   De esa cuenta, la diferencia entre el spread  teórico y el observado presenta una disminución importante entre 1997 y 2000, escenario que podría estar indicando una tendencia hacia la baja de dicha diferencia y de esa manera acercarse a un spread  de equilibrio de mercado competitivo.

 

 


[6] Ver por ejemplo: Feldman (1977), Feldman (1978), Rivas (1984), y Rivas y Vicens(1995)

[7] La maximización de beneficios requiere que se cumplan las siguientes condiciones de primer orden:

   ; 

     ;

 

 

[8] Ver por ejemplo Rivas(1984), Rivas y Vicens(1995); y Feldman(1978)

[9] Por ejemplo: servicio de cajas de seguridad y cobros a favor de terceros.

[10] En la práctica el encaje remunerado (ER), se descompone en dos partes: una que se calcula sobre la base de las obligaciones financieras y otra sobre la base del resto  de los depósitos, a cada una le corresponde diferente tasa de interés y a la vez tienen diferente porcentaje de participación dentro de la composición   del encaje remunerado.

 [11] Surge a partir de los estados financieros consolidados del sistema bancario.

[12] De acuerdo con (12´) la participación de la tasa pasiva se mide por .

 [13] El efecto proporcional del encaje remunerado sobre la tasa activa teórica influye negativamente.

[14] A partir de 1991 el encaje bancario se unificó para los distintos tipos de depósito.

 

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